Cómo matar los diarios impresos… 26

Las redacciones de diarios son y serán, lo dije siempre, “turbinas informativas”

Periodísticas y comerciales.

Las redacciones mono-media no tienen futuro.

Lo mismo que los periodistas mono-medio.

Nuestra idea de “una cocina, varios restaurantes” es eso.

Un modo de explicar que debemos compartir recursos básicos.

Materia prima informativa.

Y aderezarla luego de acuerdo con los gustos de nuestros comensales informativos.

Este esfuerzo de compartir y diferenciar es la clave de una empresa entendida como “turbina informativa”

Y eso sólo se consigue con nuevos flujos de trabajo.

Con planificación.

Y un chef capaz de comandar cocinas y cocineros capaces de atender los gustos de cada mesa, y de cada comensal.

No es fácil pero, como dije, tampoco imposible.

Hay ya suficientes casos en el mundo para saber que esa es la fórmula a seguir.

Y hace unos días el Wall Street Journal es el último de los grandes que se acaba de apuntar a esa estrategia de integración y diversificación.

Cómo matar los diarios impresos… 25

Los gráficos se quejan en todo el mundo de los plumillas.

Con toda razón.

Lo malo es que, de modo creciente, las guerras genocidas en muchas redacciones se reproducen también ahora dentro del propio territorio de los gráficos.

INNOVATION viene predicando desde hace años que todos los recursos gráficos y audiovisuales deben operar de un modo más sinérgico.

No tiene sentido que dentro de una redacción multimedia muchas coberturas gráficas se dupliquen, tripliquen o hasta cuatripliquen.

No tiene sentido que en coberturas de choque no se puedan crear equipos ad-hoc con recursos de diversas cabeceras.

No tiene sentido que diseñadores, fotógrafos, videógrafos, desarrolladores, ilustradores e infografistas no se hablen.

No tiene sentido que todos ellos vivan amurallados frente a las redacciones.

Estas unidades de Periodismo Gráfico y Audiovisual (PGA) deben trufarse con sus colegas.

Sin complejos, ni de inferioridad pero tampoco de superioridad.

El futuro de los diarios impresos y el futuro de las redacciones multimedia está más entrelazado de lo que nos imaginamos.

Sin esa cooperación unos y otros están condenados a la decadencia.

Abajo los muros de Berlin de las redacciones gueto.

Abajo los periodismos numantinos.

Abajo la incomunicación.

Y, sobre todo, respetarse, entenderse y caminar juntos a una meta común: contar historias “por tierra, mar y aire”.

 

 

Cómo matar los diarios impresos… 24

En los tiempos del pacto entre democracia cristiana y comunistas, los italianos hablaban de una “convergenze parallele”

La misma que se ve en muchas redacciones donde la co-operación o la simple co-existencia más o menos pacífica se denomina “integración”.

Cierto que no todas las integraciones son ni deben ser totales.

Pero no pueden ser un simulacro.

“Cambiar para que todo siga igual”.

En INNOVATION hablamos de “una cocina, varios restaurantes”

Y por tanto creemos que integrar no es fusionar indiscriminadamente.

Hay que respetar las marcas.

Hay que preservar el alma de cada publicación on y off line.

Pero hay que optimizar y potenciar todos los recursos.

Escalonadamente.

Paso a paso.

Sin prisa pero sin pausa.

La transición digital pasa por planear  y trabajar si, “juntos pero no revueltos”, pero también compartiendo recursos, ideas, estrategias y servicios comunes.

Cada uno desde sus habilidades.

Sin caricaturizar al periodista multimedia como si fuera un saltimbanqui esquizofrénico cargado de tecnología.

Seamos serios.

Cómo matar los diarios impresos… 23

Hoy la tecnología es un gran aliado.

Tenerle miedo, ignorarla o despreciarla es suicida.

Por eso me sorprende  y preocupa que muchos propietarios, editores y directores de medios no cuenten con el apoyo, consejo y visión estratégica de estos nuevos Chief Information Officers (CTOs) que son imprescindibles para tomar decisiones de presente y de futuro.

Para saber dónde invertir.

Para saber cómo cambiar.

Para saber quién contratar.

Y para evitar llegar tarde, mal o nunca al futuro.

Hoy muchos diarios están tecnológicamente descapitalizados.

Cómo matar los diarios impresos… 22

Dije que necesitamos desarrolladores para hacer la transición digital en nuestras redacciones de diarios impresos.

Pero lo que no necesitamos son aficionados.

Inventores de la pólvora y de la rueda.

Los periodistas debemos concentrarnos en lo que sabemos hacer: buscar noticias y contar historias relevantes.

Y dejar que los profesionales del mundo web y de la industria digital nos resuelvan los problemas.

Alguno de nuestros periodistas tendrá que saber hacer código, pero sería una locura que las redacciones se convirtieran en factorías chinas.

Como suele gritar exasperado el Speaker de la Cámara de los Comunes: ¡Orden, orden, orden!

Cómo matar los diarios impresos… 21

 

La transición digital de los medios impresos no es fácil pero tampoco imposible.

Si se ponen los medios.

La gente.

Y los recursos.

Por ejemplo, los desarrolladores.

Profesionales que hasta ahora trabajaron confinados en los departamentos de IT.

Aislados de las redacciones.

Como si fueran unos apestados.

Cuando en realidad son unos virtuosos de los lenguajes multimedia imprescindibles.

Pongámoslos a trabajar codo con codo con el resto de periodistas.

Porque no trabajan “para” nosotros sino que son “como” nosotros.

Hacen periodismo por otros medios.

Como los diseñadores.

Los fotógrafos.

Los infografistas.

O los ilustradores.

Que también son periodistas.

Y no esclavos de los plumillas.

Como matar los diarios impresos…20

En las redacciones seguimos viviendo al minuto.

Para las breaking-news online no hay otro modo.

Pero para hacer el “diario del día después” necesitamoa trabajar con horas de antelación.

Para pensar.

Idear.

Discutir.

Planear.

Y así producir historias únicas y exclusivas.

No “re-cortajes”

No materias pre-cocinadas.

No materias intemporales.

El Periodismo Caviar no se improvisa.

Se mima.

Se cuece a fuego lento.

No con micro-ondas informativos.

No recalentando noticias congeladas.

Sino respetando los tiempos de cada historia.

Sin tiempo por delante el periodismo del “día después” no es posible.

Cómo matar los diarios impresos… 19

El Periodismo no lo hacen las rotativas.

Ni los Sistemas Editoriales.

Y tampoco las Macs, los iPads o los iPhopnes.

El Periodismo lo hacen gentes como usted o yo.

Gente.

Gente.

Gente.

Y se hace con tiempo.

Tiempo.

Tiempo.

Tiempo.

Por eso decía Luis Infante, el que fuera director de MARCA, que en Periodismo la calidad se mide en “personas/hora/milímetro cuadrado”.

Gran verdad.

El Periodismo necesita gente y tiempo dedicado a hacerlo realidad.

Lo demás es periodismo en minúscula de “cortar y pegar”.

Lo demás, sencillamente, no es Periodismo.

Es basura.

Como matar los diarios impresos… 18

Yo sólo creo en las “matemáticas” de mi bisabuela valenciana que decía:

“Compre a dos, venc a quatre i amb eixe dos per cent m’apaño”.

(Compro a dos, vendo a cuatro y en ese dos por ciento me apaño)

Así que no creo en los milagros de los nuevos alquimistas periodísticos.

Se llamen Ariana Huffington o Juan Luis Cebrián,

Al pan, pan, y al vino, vino.

Lo que algo vale, algo cuesta.

La esclavitud hace ya años fue abolida.

Aunque algunos hayan descubierto, y quieran forrarse por cuenta ajena, con el viejo negocio de ser negreros.

Y es que, como decía el torero, “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”

Cómo matar los diarios impresos… 17

Me lo dijo hace ya muchos años uno de los primeros consultores de INNOVATION, el viejo Andrew Mango, que había sido director de los servicios en español de la BBC para el sur de Europa.

Andrew era y es un “viejo roquero” del Periodismo Caviar y no se andaba con bromas:

“Mira, Juan Antonio, a mi eso de que los hechos son sagrados y las opiniones son libres me parece muy bien pero lo que yo he aprendido en este oficio es que, en realidad, los hechos son caros y las opiniones baratas”.

Desde entonces lo tengo muy claro.

Mucho del periodismo “low cost” que nos rodea es eso: abundancia de opiniones baratas y escasez de hechos.

Bla, bla, bla de tertulieros y polemistas que viven de aparentar y representar papeles prefijados, intolerantes y dogmáticos.

Al precio que sea, aunque la realidad (los malditos hechos) demuestre lo contrario.

Llenemos los periódicos de esta basura opinativa y aceleraremos la muerte del paciente.

Salgamos a la calle, viajemos, busquemos a la gente, veamos con nuestros propios ojos lo que pasa, preguntemos a los expertos por qué pasa lo que pasa, investiguemos… y el periodismo estará sano y salvo.

Hoy y siempre.

Aquí y ahora.

Y en todas partes.

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